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25 febrero 2012

¿Quién pierde y quién gana con Euro Vegas?


Para ceñirnos a la cuestión planteada por la asociación POVEDA de EQUO Alcorcón sobre quién gana con Euro Vegas vamos a empezar dándole la vuelta a la misma y analizar quién pierde o perdería con este proyecto promovido por la empresa Las Vegas Sands.

En primer lugar podemos anunciar ya un claro perdedor: la democracia. Las instituciones públicas negocian con una empresa particular de espaldas a la ciudadanía la posibilidad de ejecución de un macroproyecto cuyas repercusiones condicionarían el futuro del lugar en el que se instale. Además, todo lo que sabemos sobre este proyecto se lo debemos a los periodistas no a los políticos que han hablado con Las Vegas Sands. Nuestros representantes se deben creer unos nuevos déspotas ilustrados que dicen trabajar para el pueblo pero sin contar con la opinión del pueblo, practicando una política de hechos consumados. Piensan que el salir victoriosos en unas elecciones les legitima para imponer sus decisiones durante cuatro años, aunque esas decisiones, como en este caso, no se contemplasen en su programa electoral. En lugar de fomentar la participación e implicación ciudadana que debe caracterizar a cualquier sistema democrático digno de ese nombre, la dificultan persiguiendo las reuniones ciudadanas que no son de su agrado, como ocurre con el movimiento 15-M. En Alcorcón esta falta de democracia se aprecia, por ejemplo, cuando se celebran plenos municipales sin público y cuando se elude el debate sobre este proyecto, como ha hecho el PP este viernes 24 de febrero al rechazar la invitación al debate planteado por la asociación POVEDA de EQUO Alcorcón.

De llevarse a cabo Euro Vegas también perderían los servicios públicos, pues se prefiere dar préstamos, suelo público gratis y ayudas fiscales a una empresa privada con afán de lucro que no ofrece ningún servicio básico (sólo ocio) a fomentar el desarrollo de unos servicios imprescindibles para la vida de todos como son la sanidad, la educación, el agua o el transporte. Se recorta en lo necesario, como se aprecia en el deterioro de las Urgencias en el Hospital de Alcorcón o en la limpieza de los colegios, y se invierte en lo superfluo (el juego). 

Otro claro perjudicado del proyecto Euro Vegas, tal y como se ha planteado, es el Estado de Derecho. Esperanza Aguirre ha defendido a capa y espada una legislación adhoc para la empresa Las Vegas Sands lo que dinamita la igualdad de derecho para todas las personas y empresas particulares recogida en los artículos 14 y 31 dela constitución española, promoviendo una isla legal (legislación urbanística propia, exenciones fiscales totales durante los primeros años, posibilidad de blanqueo de capitales, permiso de entrada en los casinos a menores y delincuentes,…) que sólo puede atraer el desarrollo de la mafia, como ocurre en los casinos que Las Vegas Sands tiene en Macao.

Por otra parte, de construirse este macrocasino también se vería damnificado el medio ambiente. Pues este proyecto no es más que la continuación de una economía basada en la especulación, lacorrupción y la construcción que ha llevado a España a la actual crisis, destrozando las costas españolas, fomentando la desertización del país y la destrucción de innumerables espacios naturales, movilizando a su vez enormes cantidades de materiales constructivos y energéticos que han favorecido el incumplimiento de la cantidad de emisiones de CO2 asignadas a España acordadas en Kioto (la construcción en la UE genera un 36 % de la emisiones de CO2). En Alcorcón la instalación de Euro Vegas es facilitada gracias a la recalificación masiva de suelo protegido a suelo urbanizable en los terrenos del norte del municipio (alrededor del 40 % de la superficie municipal) llevada a cabo a partir de convenios urbanísticos entre las administraciones municipal y autonómica y los propietarios del suelo y mediante el atajo de rectificar el PGOU y no de desarrollar uno nuevo, como la normativa exigía. Recalificación apoyada tanto por el PP como por el PSOE e IU. Por otra parte, la falta de políticas de ordenación territorial lleva a que se planteen obras sin tener en cuenta sus afecciones a los municipios vecinos, destacando en este caso la falta de previsión del colapso de la A-5 ante el desarrollo paralelo de la Operación Campamento. Ni que decir tiene que el terreno donde se instalaría perdería toda su biodiversidad actual o que los tres campos de golf planteados en el proyecto (a los que se sumaría el proyectado en la Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid que se pretende desarrollar en el norte de Alcorcón) o las nuevas infraestructuras exigidas causarían unos impactos ambientales negativos.

Por último, y aunque los promotores de la instalación de Euro Vegas en España nos vendan lo contrario, este proyecto perjudicaría a los trabajadores. No sólo Las Vegas Sands exige reformar el Estatuto de los Trabajadores para flexibilizar los convenios y se plantea la contratación y explotación de mano de obra barata extranjera solicitando una reforma de la Ley de Extranjería, si no que Las Vegas Sands es conocida en EEUU por impedir la sindicación de sus trabajadores, estando investigada por discriminación racial y laboral. Ni que decir tiene que el pequeño comercio de Alcorcón o del municipio donde se instale, no atisbaría a los ricos turistas que llegarían directamente al macrocasino, segregado del resto de la ciudad. Igualmente, como ha señalado la  Federación Estatal de Comercio, Hostelería,Turismo y Juego de la UGT, el impacto de este proyecto sobre el juego (Lotería Nacional, ONCE,…) y el sector hotelero español sería nefasto al provocar una presión a la baja del precio habitación al sobredimensionar el número de camas en Madrid. A su vez esta actuación presionaría sobre el turismo de calidad y sostenible.

Las cifras de creación de empleo pueden ser espectaculares, pero son promesas que varían en boca de los gobernantes como las cotizaciones en la Bolsa (180.000, 200.000, 261.000,...). Mientras que nos hablan de la creación de 164.000 empleos directos no nos cuentan es que la empresa promotora del proyecto Las Vegas Sands sólo contaba en 2010, según la empresa de datos Hoover, con 34.000 empleados en total entre sus casinos de Las Vegas, Nevada, Macao y Singapur. Tampoco nos cuentan que el 25 % de la población de Las Vegas se encuentra desempleada (teniendo la mayor tasa de suicidios de todo el país) debido a la crisis económica, que está afectando especialmente a actividades prescindibles como el turismo.

También tratan de hacernos olvidar proyectos como el Parque Warner en San Martín de la Vega, que tras ser vendido como un motor económico y turístico de la región madrileña ha generado enormes pérdidas económicas a la Comunidad de Madrid, que no sólo financió su construcción para la multinacional Time Warner sino que tuvo que llegar a gestionarlo con dinero público, además de construir una línea de cercanías cuyo servicio quería ser suspendido en la actualidad. Cuando se iniciaron las obras del parque Warner el entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón prometió que crearía 1.000 empleos, pero actualmente este se encuentra con una plantilla de 500 empleados de los que se plantea despedir a 86. Además, las dificultades económicas de los proyectos demacrocasinos Gran Scala en Los Monegros o El Reino de Don Quijote en Ciudad Real, que se ha llevado por delante a la Caja Castilla La Mancha y al aeropuerto de Ciudad Real ponen en evidencia los riesgos de una inversión de este tipo, evidenciando además la clara competencia con que actualmente se encuentra el proyecto de Las Vegas Sands.

Visto lo visto, cabría pensar si hay alguien que gana con este proyecto. Lógicamente quienes lo impulsan con fanatismo han de ser sus ganadores. En primer lugar ganaría Las Vegas Sands, encabezada por su presidente multimillonario Sheldon Adelson, que gracias a las enormes ventajas legales fiscales y financieras podría desarrollar un negocio redondo con un coste inicial limitado. Junto a Adelson ganaría el candidato republicano de EEUU Newt Gingrich y el primer ministro israelí Benajamín Netanyahu, partidarios de una guerra contra Irán. También ganarían aquellos millonarios europeos que acudirían al lugar a blanquear su dinero. Las mafias, como la china que actúa en los casinos que Las Vegas Sands tiene en Macao según los informes del Gobierno de EEUU desvelados por Wikileaks, también estaría de enhorabuena ante esta isla legal en Europa. Y también cabe sospechar un beneficio particular por parte de aquellos políticos que están apostando por este proyecto, ya que Las Vegas Sands se encuentran actualmente investigadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos ante los sobornos e intentos de extorsión denunciados por el ex jefe de operaciones en China de la empresa.

En definitiva, Euro Vegas no es más que la profundización de un modo de hacer que nos condujo a la crisis económica actual. Un modo de hacer basado en la búsqueda a corto plazo del dinero fácil en detrimento de los derechos ciudadanos como el de la vivienda y en perjuicio de la sostenibilidad ambiental. Un modo de hacer que aunque sólo beneficia al 1 % de la población frente al 99 %  de la misma se nos impone como el único camino posible. Es el triunfo del pensamiento único.

Pero hay alternativas como nos exponen en el libro homónimo los economistas  Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón. El problema es la falta de voluntad política para asumir que quién más tiene debe contribuir más al bienestar social, que no todo empleo es positivo (las guerras o la destrucción ambiental pueden incrementar el PIB pero no por ello son positivas para el conjunto de la sociedad) y que el reparto del trabajo y la riqueza es posible. Queremos unos servicios públicos de calidad, dar uso a las viviendas vacías, fomentar las energías renovables, fomentar a los pequeños emprendedores, que crean más empleo relativo que los grandes negocios,… Si tenemos voluntad para ello y no nos gastamos el dinero en beneficiar a los bancos que nos metieron en la crisis, podemos lograrlo.

(Ponencia para el debate sobre Euro Vegas del 24 de febrero de 2012 desarrollada por Ecologistas en Acción)

15 noviembre 2010

El Distrito Norte de Alcorcón, un ejemplo de territorismo


Nos ha llegado un interesante y profundo artículo de reflexión sobre las repercusiones de la destrucción del territorio a la que asistimos en tantos lugares de España y que se pueden aplicar a la pefección al proyecto urbanístico del Distrito Norte de Alcorcón. ¿Seremos capaces de parar entre tod@s esta locura? Esperemos, por la vida que así sea.

El artículo escrito por José Luis Manchón puede leerse por completo (y merece la pena) en la web http://elfarocritico.blogspot.com/2010/09/territorismo.html, pero nosotros hemos querido destacar algunos de los párrafos más significativos, perfectamente aplicables al caso de Alcorcón (en cursiva hacemos referencia a nuestro caso).

Territorismo

El “Territorismo”, es un proceso orientado a la dominación, por alienación (3) de la población, a través de la imposición material de un modelo urbanístico uniforme, con gran capacidad de aniquilación de territorio y sobredeterminación de formas de vida. Se ejerce exclusivamente desde el poder -solo los grandes capitales tienen capacidad para financiar grandes proyectos urbanísticos- y simboliza una proyección en el territorio muy determinada, de un modelo de ciudad dispersa, radicalmente alejado de cualquier vocación de satisfacción a una supuesta demanda social.

La alianza del poder privado con lo público, a través de las áreas de urbanismo institucionales, para expoliar un recurso común como es el territorio, es un acto de barbarie combinación de los intereses del mercado liberal y la democracia representativa, claro ejemplo de lo que Toni Negri ha venido a denominar “El Imperio”. En Alcorcón esta alianza se manifiesta en los convenios urbanísticos que han dado origen a la recalificación y prevista urbanización de los terrenos del norte del municipio.

El “Territorismo” es el camino hacia el subdesarrollo, de la mano del crecimiento ilimitado postulado por la sobremodernidad.

1. La destrucción del modelo de ciudad mediterránea.

La ciudad mediterránea entraría en lo que se ha venido a denominar “Conjuntos Arquitectónicos Orgánicos”. Ciudades levantadas lentamente, en muchos casos por los propios “lugareños”, integradas eficientemente en su entorno medioambiental inmediato, y adaptadas completamente a las características y necesidades de sus pobladores.

La ciudad de estilo mediterráneo está en crisis. En España, y en otras partes del mundo, las grandes fortunas quisieron explorar en la última década, las posibilidades de negocio que abría, el deseo de propiedad del proletario respecto a la vivienda. La respuesta fue generosa, y el poder económico y político se alió para contarnos, a través del lienzo en blanco del “Territorio”, una historia demasiado repetitiva de mutilación, destrucción, prepotencia, engaño y corrupción. La metástasis urbanística que estamos viviendo como parte de un proceso global de “Urbanización del mundo” ha dado lugar al encuentro físico de muchas ciudades y a la eliminación del afuera, quedando el entramado urbano como un continuo asfixiante, sin posibilidad de fuga (con el Distrito Norte Alcorcón acabaría uniéndose a todos los municipios circundantes en un continuo urbano, al quedar sin suelo no urbanizado). Nuestras ciudades, como cuerpos orgánicos, se desintegran, y sus habitantes también, al perder la identidad conformada a través de las relaciones que propiciaba este singular entramado urbanístico.

Para que un “Lugar” se convierta en mercancía, es necesario negar el valor - social, histórico, ambiental - que contiene en si mismo, desplazándolo (en el norte de Alcorcón esto es patente: los políticos hablan directamente de vacío o erial).

El Urbanista, este especialista de la sobremodernidad, representa la usurpación del derecho de un pueblo, para participar en el diseño y construcción de su ciudad y su hogar (en el norte de Alcorcón se presenta un diseño urbanístico que no ha sido consultado para nada con los vecinos de Alcorcón, que incluso lo desconocen).

Será necesario lijar la superficie, dejarla lisa e indiferente, para luego poder proyectar el modelo. Las escavadoras dejarán tras un laborioso trabajo, un “Solar”. La palabra “Solar” evoca soledad, desolación, melancolía y desconsuelo, pero sobre todo, vacío. Es la antesala a la conformación de un espacio que será ocupado por una población muy específica. Son los individuos aislados todo-modernos, condenados a vagar y no morar. Aún en el norte de Alcorcón no se han establecido estos solares, pero sí en otros territorios como el Ensanche Sur.

El vacío pide siempre ser rellenado, pero esta vez, el relleno será pura mercancía. Un “No Lugar” habitado por nómadas-sedentarios motorizados, cuya vida transcurre en un continuo desplazamiento ordenado y monótono (una vuelta por el Ensanche Sur y veréis que está programado para salir de allí y sólo dormir porque carece de un mínimo tejido comercial).

El crecimiento en extensión es sencillo, ya que se realiza a través de los lugares rurales, en un terreno que no ofrece resistencias a la configuración de cualquier tipo de diseño urbanístico. La modernización de los centros históricos a través de su demolición, sigue otra lógica, ya que es un proceso más lento (en Alcorcón, por desgracia este proceso ha sido también acelerado). Cuando “La Resistencia”, conformada por una manada de ancianos empeñados en arreglar los desconchones y regar las macetas, se rinde ante el Mobbing inmobiliario ó da con sus huesos en el nuevo cementerio, entonces el descuido y las expectativas de negocio finalmente se adueñan del lugar, y empiezan los derribos.

Los edificios nuevos, irrumpen en el centro histórico, como si fueran transplantes insensibles al “Lugar” donde se insertan (Alcorcón ha perdido su centro histórico; incluso el gobierno municipal socialista decidió derribar su histórica Casa del Pueblo y crear un insulso edificio de ladrillo, unas oficinas asépticas). La plaza pública se convierte en un parking subterráneo (¿cuántas plazas hemos visto en Alcorcón convertirse en aparcamientos a costa de su arbolado histórico?: Príncipes de España, Hispanidad, Fraguas, San Pedro Bautista,…). El rascacielos representa un proyecto de opresión psicológica de la población, a través del arrojamiento de la escala humana a la diminuta insignificancia (todavía Alcorcón no ha desarrollado auténticos rascacielos, pero las torres de Parque Oeste tienen ese fin: marcar el territorio deshumanizándole).

2. El sujeto del No-lugar: el inhabitante.

Al inhabitante es difícil ubicarle, ya que casi siempre, se encuentra en tránsito. La sobremodernidad ha convertido en nómadas a sus hijos, y ya no moran allí donde se encuentran, ya que siempre están en movimiento, desplazándose hacia otro “No Lugar”, en una nihilista búsqueda de la felicidad prometida. El modelo de vida normalizada propuesto a este sujeto, se asienta sobre tres ejes: Vivienda en zona residencial, trabajo en un parque empresarial bien comunicado por grandes vías de comunicación y ocio vinculado al consumo en el centro comercial (esta separación entre las zonas de vida se encuentra especificada en el Plan Parcial Distrito Norte, donde las grandes vías de comunicación suponen más de un 30 % de la superficie a desarrollar y donde se dividen las zonas residenciales, de las productivas y de de las de ocio, sin facilitar que la población del futuro Distrito Norte trabaje en el mismo).

3. Pérdidas comunes.

La planificación de los usos del territorio, en base a intereses que no tienen nada que ver con las formas de vida que ya se desarrollan allí, es una acto de aplastamiento de lo que hay y de sobredeterminación, de lo que venga. Una vez que la ciudad es transformada físicamente a través de una ordenación urbanística de nuevo corte, el proceso se vuelve irreversible (cuando el hormigón y el asfalto entrene en el norte de Alcorcón, ¿cómo recuperaremos el campo de Alcorcón? y ¿sí en el futuro nos damos cuenta de lo equivocado de crear una macrociudad?; la precaución y el debate sobre nuestra ciudad deberían ir por delante de los intereses especulativos). Se percibe automáticamente en el nuevo y cuadriculado espacio urbano el reflejo de la voluntad de poder de los que aspiran a imponer a toda la globalidad, un único estilo de vida (la trama urbana del Distrito Norte refleja perfectamente este hecho).

El no reconocimiento por parte de la sociedad civil, ebria de modernidad, de la enorme importancia que está teniendo la destrucción indiscriminada de nuestros “Lugares” históricos y comunes, es un hecho que pone de relieve hasta que punto el aparato propagandístico desplegado, está siendo eficaz en su objetivo de deshumanización del mundo. Deshumanización en el sentido que llamaría Kant “la insociable sociabilidad”; aquella sociabilidad de los que viven juntos, pero cada uno para si mismo (comparen la vida entre la calle Mayor y cualquier calle del Ensanche Sur y señalen las diferencias que encuentren…).

04 abril 2010

Un endemismo botánico en el norte de Alcorcón


Hoy profundizamos en este blog de denuncia de la pretendida urbanización del norte de Alcorcón, una de las razones por las que deberíamos oponernos a esta operación nacida del impulso de la iniciativa privada (bien amarrada a la pública), que sólo beneficiará al bolsillo de unos pocos: la existencia de un enedmismo botánico en el norte de Alcorcón. Se trata de la forma complicatus del codeso rubio, presente en el retamar de Venta la Rubia sobre el que se quiere instalar la Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid.

En esta web, teneís en español, francés y portugués la descripción de este hallazgo: http://www.arba-s.org/grupos/G_espliego/download.pdf

Agradecemos a los compañeros de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono por su labor.

01 abril 2009

Aprobado el plan urbanístico gemelo del Distrito Norte de Alcorcón: la Operación Campamento

Menos de tres meses después de la aprobación de las normas urbanísticas que convierten los terrenos del norte del municipio de Alcorcón en zona urbanizable sectorizada, el Distrito Norte, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, con la misma unanimidad política que la observada en Alcorcón, ha aprobado este martes 31 de marzo de 2009 tras su aprobación el pasado 24 de marzo por la Comisión de Urbanismo, el Plan Parcial de Campamento, proyecto urbanístico que enlazará con el anterior de Alcorcón, uniendo en un continuo urbano la capital con la ciudad de Alcorcón. Este cáncer de asfalto y ladrillo que asola irremediablemente los terrenos de España recibe la defensa de los principales partidos políticos nacionales. Así vimos en Europa una defensa a sangre y fuego del Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español contra la condena a España por abusos urbanísticos recogida en el Informe Auken en el Parlamento Europeo y observamos como en los mayores desarrollos urbanísticos de Alcorcón y Madrid, Izquierda Unida se suma a las voces favorables a una urbanización insostenible.


Desde Stop Distrito Norte no podemos más que entristecernos y denunciar esta política basada en el negocio de la construcción por delante de cualquier otra consideración. Y todo ello en un hipócrita juego de enfrentamiento político derivado no de la existencia de diferencias políticas sino por la diferente posesión política del gobierno en Alcorcón, en manos del PSOE e IU, y Madrid, en manos del PP. No se discuten las operaciones urbanísticas en sí, ni que estás deban analizarse conjuntamente, sino que el PP ataca el urbanismo de Alcorcón por el colapso de la A-V que provocaría el Distrito Norte (olvidándose de la contribución a este colapso del Plan Parcial de Campamento), y el PSOE ataca al PP por falta de coordinación, cuando el PSOE ha hecho en Alcorcón lo propio. Toda una verborrea que a la hora de la realidad, cuando suena la campana de la operación urbanística a la vista, se traduce en unanimidades que muestran como el cáncer constructivo está afectando no sólo a la destrucción del medio ambiente y a que se anteponga el negocio inmobiliario al derecho a la vivienda, sino que también está acabando con las ya limitadas democracias representativas que padecemos.


Para ampliar más información sobre la aprobación de la Operación Campamento y la bronca generada entre Pilar Martínez, la delegada de urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, y David Lucas, portavoz socialista, podéis consultar:


* Aprobada la Operación Campameto sin dar solución a los problemas que sumará el desarrollo de Alcorcón Norte sobre la A-5 (Europa Press).


* Aprueban la "Operación Campamento" con "bronca" contra los planes de Alcorcón (Madrid 20 minutos).


* El pleno del Ayuntamiento de Madrid aprueba la Operación Campamento por unanimidad de todos los grupos (Telemadrid).


Y para que no se nos quede un gusto amargo y seamos conscientes de que hay otras voces que nos oponemos al negocio de la construcción, lean con atención la nota de prensa de nuestros compañeros de la Asociación de Vecinos de Aluche: Operación Campamento: una oportunidad perdida de hacer un urbanismo diferente.

15 abril 2008

Críticas al desarrollo urbano del Área Norte de Alcorcón (Tríptico Informativo)

Falta de democracia.

El desarrollo del planeamiento urbanístico municipal de Alcorcón a través de un convenio urbanístico (firmado el 2 de diciembre de 2005) supone apostar por la intervención directa en el desarrollo urbano de Alcorcón de intereses particulares (el de los propietarios del suelo del norte de Alcorcón y el Club Atlético) que no reflejan el sentir general de la sociedad.

Además existe una falta de transparencia en la negociación del convenio, que sólo una vez aprobado inicialmente es sometido a información pública, lo que lleva a que la incidencia ciudadana sólo se pueda ejercer a través de alegaciones y enmiendas a lo ya acordado. Así, consideramos inadmisible que el alcalde de Alcorcón de por hecho el desarrollo de la Ciudad Deportiva del Atlético sin consultar previamente a la ciudadanía de Alcorcón, suponiendo una subvención pública a una empresa privada endeudada por una gestión corrupta.

Un verdadero desarrollo sostenible parte de la participación ciudadana en la planificación urbanística, pues son los propios habitantes del territorio los que poseen mayor conocimiento, capacidad propositiva y acción respecto al hábitat circundante. No hay otro conocer urbano que la acción de la ciudadanía.

Cesión de intereses públicos a intereses privados.

Dentro del Área Norte, se concede al Atlético de Madrid una parcela de 130 hectáreas para uso deportivo privado y varias parcelas colindantes para construcción de vivienda libre. A cambio, el Atlético pagará 12 millones de euros. Esta cantidad es un precio simbólico ya que sale a menos de 10 euros por metro cuadrado. Según el precio actual de mercado, el terreno rústico en esa zona está a 180 euros por metro y, una vez recalificado, a 1.600 euros. La construcción de vivienda libre cubrirá con creces el gasto en la construcción de la Ciudad Deportiva.

Aunque la construcción de un 60 % de vivienda de protección pública es una buena noticia, recordamos que la Ley 9/2001 del suelo de la CAM obliga a que el 50 % de las viviendas edificables estén sujetas a algún régimen de protección. Por otra parte, el encarecimiento de la vivienda de protección pública, así como la especulación con la misma a falta de inspecciones, imposibilita el acceso a la vivienda de los sectores más necesitados y con menos recursos.

Si no queremos poner sólo parches para cumplir el artículo 47 de la Constitución española que establece el derecho a disfrutar una vivienda digna, y apostamos a la vez por un desarrollo sostenible, es necesario aplicar políticas que apuesten por la vivienda como bien de uso frente a la vivienda como inversión (poniendo en uso las viviendas vacías y secundarias), por la rehabilitación frente a la construcción nueva, por la vivienda en alquiler frente a la vivienda en propiedad, y en último caso por la vivienda social frente a la vivienda libre.

Un impacto ambiental negativo.

El norte de Alcorcón presenta las áreas de mayor interés natural del municipio, como son reductos de encinares (que constituyen la vegetación autóctona), unas 25 hectáreas de pinar en Venta la Rubia, un importante retamar de unas 50 hectáreas en Venta la Rubia, viñedos y estepas cerealistas. Dichas áreas, que forman un corredor natural que conecta Casa de Campo con el Parque Regional del Río Guadarrama (sólo interrumpido por las autovías M-40 y M-50), en el mejor de los casos se incluirán en un anillo verde que rodeará el Área Norte, sin embargo quedarán incluidos como suelo urbano, quedando integrados en la ciudad como parques periurbanos aislados, limitando la biodiversidad de la zona cuantitativa y cualitativamente.

Los valores naturales presentes en la zona norte de Alcorcón quedaban respaldados en el Plan General de Ordenación Urbana de 1999 al proteger dicho suelo por su valor paisajístico, forestal y natural. Estos valores no los ha perdido el suelo en estos poco más de cinco años. Recalcamos que un verdadero desarrollo sostenible debe partir de la necesidad de demostrar la necesidad de urbanizar y no, como hoy ocurre, al contrario, demostrando los valores naturales del suelo, imponiendo la idea de que en último término todo suelo es urbanizable por vocación intrínseca.

A pesar de la retórica sobre la sostenibilidad del proyecto Área Norte, habría que partir del primer criterio de un urbanismo sostenible: la única arquitectura verdaderamente ecológica es la que no se hace, pues la construcción exige ingentes cantidades de materia y energía, al mismo tiempo que la urbanización de nuevas zonas demanda infraestructuras diversas que faciliten agua, movilidad, gestión de residuos,…

Dos ejemplos de los negativos impactos ambientales que este crecimiento urbanístico generará lo encontramos en el anuncio de la construcción de un campo de golf en la Ciudad Deportiva (cuando la escasez de agua es uno de los principales problemas ambientales al que nos enfrentamos en la Comunidad de Madrid) o en la no previsión del colapso de la autovía de Extremadura, ya de por sí atascada, con todos los problemas ambientales que el uso del coche genera (efecto invernadero, contaminación del aire, parcelación de habitáts,…).

Área Norte en cifras.

Población empadronada en Alcorcón (2004): 156.592.

Población prevista para dentro de 10 años (2016): 174.906.

Población prevista con desarrollo Área Norte en 10/15 años: 250.000.

Superficie del municipio Alcorcón: 33,7 Km2.

Superficie Área Norte: 12,7 Km2 (37,7 % del total).

Total de suelo urbano y urbanizable en 2002: 14,1 km2 (41,7 % del total).

Viviendas desocupadas en 2001: 6.946 (11,58 % del total)

Viviendas secundarias en 2001: 1.621 (2,7 % del total).

Viviendas previstas promoción pública en Área Norte: 15.000

Total viviendas previstas en Área Norte: 25.000.

Desde 1999: urbanizar el norte de Alcorcón (Tríptico Informativo)


En 1999 el Ayuntamiento de Alcorcón, gobernado por una coalición de PSOE-IU encabezada por Jesús Salvador Bedmar, aprueba un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que contempla en el norte de Alcorcón 466,9 hectáreas de Suelo No Urbanizable Protegido (por su valor paisajístico, forestal, natural, por afección de cauces y vaguadas, por afección de vías pecuarias), lo que supone un 13,86 del municipio.

Sin embargo, en 1998 se había creado el Foro Ciudad, un espacio de debate entre el ayuntamiento y diversas entidades sociales y privadas (desde asociaciones de vecinos hasta Alonso Hipercas) presidido por Enrique Cascallana, desde el que se afirmó que los Planes Generales no son un instrumento adecuado para que los Ayuntamientos desarrollen su crecimiento urbanístico, proponiéndose la urbanización del norte de Alcorcón bajo el proyecto de Parque del Milenio que incluiría zonas de negocios, de empresas tecnológicas, una villa universitaria, una ciudad jardín con viviendas de lujo y un anillo verde.

Por su parte, la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP encabezado por Alberto Ruiz Gallardón, exigió en 1999 al Ayuntamiento de Alcorcón que subsanara el PGOU en lo relativo a la justificación de la declaración del suelo no urbanizable protegido.

Poco después, a finales de 1999 entra el PP a gobernar el ayuntamiento de Alcorcón. El nuevo alcalde, Pablo Zúñiga, promueve la revisión del PGOU de 1999 rebajando la construcción de viviendas de protección en el Ensanche Sur y recalificando los terrenos del norte de Alcorcón para construir 33.000 viviendas. El ayuntamiento contrató a Leopoldo Arnaiz para redactar la revisión del PGOU, al mismo tiempo que este suscribió contratos privados con los propietarios del suelo (como el presidente del grupo de empresas Alonso - Juan Benigno Alonso Alarcón - que adquirió una opción de compra de los terrenos de Venta de la Rubia), lo que condujo a que la fiscalía de Madrid se querellara contra dicha trama especulativa en la que los intereses privados eran respaldados por las instituciones públicas.

Las elecciones municipales de 2003 dieron el gobierno de Alcorcón al PSOE, al mismo tiempo que en la Comunidad de Madrid, dos diputados socialistas desertaron de su partido provocando la repetición de las elecciones autonómicas, poniendo en evidencia el poder de los intereses urbanísticos especulativos para promover un cambio de gobierno en la comunidad.

El nuevo gobierno de Alcorcón de PSOE-IU, encabezado por Enrique Cascallana dejó sin efecto la subsanación y revisión del PGOU de 1999, siendo recurrida dicha decisión por los propietarios del suelo del norte de Alcorcón, que crean en 2004 la Comisión Gestora Ciudad Norte. Finalmente el convenio urbanístico firmado entre el Ayuntamiento de Alcorcón, los propietarios del suelo y el Club Atlético de Madrid el 2 de diciembre de 2005 promueve, como intentó el anterior gobierno municipal del PP, revisar de nuevo el PGOU de 1999 y reclasificar el norte de Alcorcón como suelo urbanizable sectorizado (a desarrollar en un Plan Parcial Único), previendo la construcción de 25.000 viviendas, unas 10.000 libres.

Por tanto, nos encontramos con que tanto el anterior gobierno del PP como el actual gobierno de PSOE-IU han cedido a los intereses especuladores, urbanizadores y constructores de los principales propietarios del suelo del norte de Alcorcón, entre los que se incluyen más de 30 entidades inmobiliarias (como Metrovacesa, Urbanizadoras Valdepolo, Acciona Inmobiliaria, Vallehermoso,…). Así, para Francisco Diaz Moñux, director del área inmobiliaria del Grupo de Empresas Alonso, en declaraciones a la Asamblea de Madrid a propósito de la Comisión de Investigación creada a raíz de la crisis que la deserción de dos diputados del PSOE provocó en 2003, consideraba respecto a los terrenos del norte de Alcorcón que “el planeamiento dirá lo que quiera, pero es urbano, de facto es urbano, y si no lo es hoy, lo será mañana”. Sin embargo, esta visión es compartida por todos los grupos políticos con representación en la asamblea de Madrid. Así, Luis Suárez Machota de IU reconocía la presión urbanizadora sobre el norte de Alcorcón al afirmar que “el Ensanche Norte, tarde o temprano, se va a urbanizar porque está (…) entre la 511, la M-40, la M-501 y la Nacional V (…). Al final, ahí queda un globo que o lo hacemos casa de campo, o al final, acaba siendo el ensanche del siglo XXI”.

Más allá de la diferente denominación del proyecto del PP (Ensanche Norte) y el del PSOE (Área Norte), y de las formas diferentes de urbanización (apuesta por una urbanización más densa y mayor y por un uso residencial de lujo en el caso del PP, mientras que el PSOE presenta un proyecto no exclusivamente residencial, sino también de desarrollo empresarial, con mayor cantidad de vivienda social y zonas verdes), tanto PP como PSOE han apostado por dejar al municipio de Alcorcón sin suelo no urbanizado, cediendo a intereses inmobiliarios privados, obviando los principios de un urbanismo sostenible tales como contemplar la vivienda como un bien de uso y no de cambio, evitar la urbanización de nuevos suelos y apostar por la participación ciudadana en la planificación urbanística. Y la diferencia puede ser que lo que no consiguió el PP, lo consiga PSOE-IU.

02 febrero 2007

Alegaciones al desarrollo urbanístico del Distrito Norte de Alcorcón


Ecologistas en Acción del Suroeste de Madrid, como impulsor de la plataforma “Stop Área Norte”, presentó alegaciones ante la Rectificación para la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alcorcón de 1999 aprobada en el pleno del Ayuntamiento el 21 de diciembre de 2006, ya que esta no respetaba la propuesta originaria del PGOU de calificar los suelos del norte de Alcorcón (situados entre la M-501 y el Ventrorro el Cano) como No Urbanizables Protegidos al reclasificarlos como Suelo Urbanizable Programado a desarrollar en un Plan Parcial. Este plan afecta a un 40 % de la superficie del municipio, contando con 24.000 viviendas y aumentando la población hasta unos 250.000 habitantes, suponiendo la destrucción y parcelación de las áreas de mayor interés natural de Alcorcón, sin dar solución al problema de acceso a la vivienda. Por ello, Ecologistas en Acción consideraba que la única justificación de esta operación urbanística obedece al cumplimiento de convenios urbanísticos basados en los intereses privados de los propietarios del suelo y del Club Atlético de Madrid. Por ello desde Ecologistas en Acción se solicitaba que se retire la presente Rectificación del PGOU y se apruebe otra que justifique la calificación como Suelo No Urbanizable del norte de Alcorcón.

El documento que el Ayuntamiento de Alcorcón presentó a información pública pretendía rectificar el PGOU de Alcorcón de 1999 con el fin de conseguir su aprobación definitiva (suspendida por la Comunidad de Madrid) en todos los ámbitos del municipio. Sin embargo injustificablemente para ello se recurría, como hizo el gobierno municipal del PP en la anterior legislatura, a la recalificación del norte de Alcorcón como suelo urbanizable. Todo ello a pesar de que, como la Fiscalía de Medio Ambiente, Consumo y Urbanismo de la Comunidad de Madrid expresó en la querella presentada al Juzgado Decano de Alcorcón el 20 de Junio de 2003 respecto a los anteriores intentos de rectificación del PGOU de Alcorcón de 1999, “con relación al suelo no urbanizable del Ensanche Norte, la Comunidad respetaba obviamente esa calificación exigiendo únicamente una justificación detallada”.

Para los ecologistas no existía ninguna justificación medioambiental ni social que respaldara la rectificación pues a pesar de que en ella se hablaba de “desarrollo sostenible” y “ecobarrios” duplicar el suelo urbanizable de Alcorcón dejando al municipio sin suelo urbanizado (opción de difícil reversibilidad), prever un incremento de la población -hasta 250.000 habitantes- por encima de la tasa de crecimiento prevista, o modificar de forma sustancial gran parte de las unidades de mayor valor medio ambiental existentes en el municipio (como recogía el Estudio para la Integración Medioambiental del Ámbito incorporado en la Rectificación) son actuaciones lejanas a una verdadera apuesta por la sostenibilidad ambiental. De hecho, si se urbanizara el norte de Alcorcón se acabaría con los últimos campos de cultivo de cereales, hortalizas y viñas existentes en Alcorcón (esenciales para la conservación de la fauna, especialmente de aves, al aportar refugio y alimentación), así como con el retamar situado al sur de Venta la Rubia (siendo los matorrales termomediterráneos y pre-estépicos unos tipos de hábitat natural de interés comunitario recogidos por la Directiva comunitaria 92/43/CEE en su Anexo I) y con las únicas manchas de encinar presentes en Alcorcón (eliminando una parte de las mismas bajo viales y parcelando el resto). Por otra parte, no se realizaba ningún estudio contextualizado con el resto de nuevos desarrollos urbanos de la región de Madrid respecto al aumento de la demanda de agua que supondría la urbanización del norte de Alcorcón. Igualmente no había estudio de contexto respecto al vertido de aguas, concentradas todas en la nueva depuradora de La Reguera (Móstoles). En este ámbito cabe señalar el informe desfavorable por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo en relación al desarrollo urbano de Retamar de la Huerta situado junto a Campodón.

Para los ecologistas, tampoco era justificable este crecimiento urbanístico desde una perspectiva social que atienda al interés general de la ciudadanía. Pues señalaban que no era cierto que el desarrollo urbano del norte de Alcorcón pretenda paliar el problema de la vivienda; si fuese así la totalidad de la vivienda sería protegida. Sin embargo, las expectativas en la iniciativa privada que crean desarrollos urbanos como el propuesto, alimentan el precio del suelo y de la vivienda, tanto dentro de la propia operación urbanística, como en los barrios aledaños. Igualmente la elección del sistema de compensación como sistema de actuación es en sí mismo un tratado de intenciones, pues dicho sistema privado formado por una Junta de Compensación en la que se integran los propietarios del suelo es una garantía de retrasos e irregularidades en la ejecución urbanística sin que ni la Junta ni las administraciones asuman responsabilidad alguna. Si de verdad se quiere realizar una política de vivienda con carácter social, hay que olvidarse del sistema de compensación y debe ser la administración quien ejecute el proceso de transformación y desarrollo del ámbito. Teniendo en cuenta que el problema no es la falta de viviendas (en Alcorcón había censadas unas 7.000 viviendas vacías según el Instituto Nacional de Estadística) sino su desorbitado coste o alquiler, la única solución al problema pasa por la regulación pública del mercado inmobiliario. El objetivo no debe ser paliar las consecuencias de la especulación promoviendo viviendas para aquella parte de la “demanda insolvente”, sino garantizar el derecho a la vivienda y eso supone abrir una guerra sin cuartel a la especulación y no contribuir a ella a través de convenios y protocolos que llevan a comportarse a las administraciones públicas como si se tratara de promotores privados.

Esta falta de justificación medioambiental y social se encontraba relacionada con la falta de participación democrática real de los vecinos en la elaboración del proyecto. Antes al contrario la Rectificación del PGOU era fruto de la iniciativa privada. Los ciudadanos de Alcorcón, los más afectados por la actuación al incidir sobre el desarrollo del municipio que habitan, no contaban con capacidad alguna de decidir sobre la rectificación del PGOU de 1999, viendo limitado su papel a la simple posibilidad de manifestar su opinión durante un mes, plazo del periodo de información pública. Dada la importancia y relevancia para el futuro de Alcorcón de este proyecto urbanístico, al desarrollarse sobre un 40 % de la superficie del municipio, Ecologistas en Acción defendía que dicho proyecto fuera sometido a la aprobación de los vecinos mediante consulta popular.

Por todo lo expuesto, cabe concluir que la única justificación a la presente rectificacióncumplimiento del Protocolo de intenciones de 20 de enero de 2006 para el desarrollo urbanístico del ámbito “Alcorcón Área Norte”, así como al cumplimiento del Convenio urbanístico de planeamiento para el ámbito denominado “Área Norte” de Alcorcón de 2 de diciembre de 2005. Estos documentos se basan en los intereses especulativos privados de los propietarios del suelo y del Club Atlético de Madrid, al conseguir de las administraciones públicas firmantes de los mismos (Ayuntamiento y Comunidad de Madrid) la recalificación del suelo y otras ventajas urbanísticas, soslayando el contenido del PGOU propuesto por el Ayuntamiento en 1999. del PGOU obedece al

La “demanda de mercado” citada en el Protocolo de intenciones de 20 de enero de 2006 acababa primando sobre los criterios de “calidad urbanística y ambiental”. Sin embargo, desde Ecologistas en Acción se valora que la conservación del medio ambiente y la solución real y a largo plazo del problema de acceso a la vivienda debe primar sobre los intereses monetarios por lo que solicitaban la retirada de esta rectificación del PGOU de 1999 y la aprobación de una subsanación del mismo que justificara el carácter de suelo no urbanizable del norte de Alcorcón, protegiendo mediante la Ley 16/1995 Forestal y de Protección de la Naturaleza de la Comunidad de Madrid los retamares, pinares y manchas de encinar presentes en el norte de Alcorcón.

26 diciembre 2006

Stop Área Norte reclama la protección del Norte de Alcorcón


El 21 de diciembre de 2006 el Pleno del Ayuntamiento de Alcorcón aprobó provisionalmente la Rectificación para la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana de Alcorcón de 1999, que calificaba como suelo urbanizable sectorizado cerca de un 40 % de la superficie del municipio siendo el primer paso del planeamiento urbanístico del Área Norte de Alcorcón.

Ante esta aprobación, la plataforma ciudadana “Stop Área Norte” – integrada por la Asociación Ciudadana de Alcorcón Castilla Comunera, la Asamblea del Centro Social Okupado Eskuela Taller y Ecologistas en Acción del Suroeste de Madrid -, mostró públicamente su más firme rechazo al observar que este enorme desarrollo urbanístico previsto supone urbanizar terrenos que en 1999 el Ayuntamiento de Alcorcón calificó como suelo no urbanizable protegido debido a sus valores naturales, paisajísticos y forestales.

La presión de los principales propietarios de los terrenos (entre los que se encuentran algunas de las principales inmobiliarias de España, como Metrovacesa) ha conseguido que el Ayuntamiento ceda a los intereses especulativos de dichos propietarios por medio de la figura legal del convenio urbanístico de planeamiento. Esta figura legal ha sido ampliamente denunciada por todos los movimientos contra la especulación y en defensa del territorio existentes en España debido a que mediante estos convenios un promotor que tiene suelo no urbanizable puede negociar con el Ayuntamiento la recalificación y cuánto podrá construir si paga dinero, soslayando el Plan General de Ordenación Urbana, que debe regular el urbanismo de la ciudad. De ahí que el catedrático de Ciencia Política Manuel Villoria afirme que los convenios urbanísticos son “un nido de corrupción”.

Junto a la denuncia de estos negocios realizados de espaldas a la ciudadanía y en beneficio fundamental de unos particulares, desde Stop Área Norte se recordó que el problema de acceso a la vivienda en España no es un problema de falta de viviendas sino que se debe a que la vivienda se ha convertido en un bien de inversión para las clases adineradas. Así, en 2005 se construyeron en este país más de 800.000 viviendas, más que en el Reino Unido, Francia y Alemania juntos. En el ámbito ambiental esto supone una destrucción y ocupación de hábitats sin precedentes, difícilmente recuperables, al mismo tiempo que exige unas altas inversiones materiales y energéticas. Para solucionar este problema se debe apostar, por tanto, por la intervención pública, basada en primer lugar en dar uso a las viviendas vacías existentes (en Alcorcón 7.000; en la Comunidad de Madrid 300.000) y en privilegiar la rehabilitación de viviendas frente a su tradicional destrucción, como ocurre en el caso de Alcorcón, cuyo casco histórico se encuentra perdido entre casas nuevas, grúas, solares vacíos y ruinas. Sólo como último recurso la intervención pública debería basarse en la construcción de nueva vivienda pública.

Por otra parte desde Stop Área Norte se considera una tomadura de pelo considerar un desarrollo urbanístico como una apuesta por el medio ambiente cuando supone la destrucción de hábitats preexistentes y la ocupación del suelo por asfalto, hormigón y ladrillos, además de requerir un importante consumo de energía y agua, especialmente al apostarse por un desarrollo urbano disperso. Dejar una serie de “zonas verdes” como islas no es una puesta por el medio ambiente. La naturaleza no conoce de fronteras.

Por último, pero no por ello menos importante, desde Stop Área Norte se denuncia la apuesta del Ayuntamiento por una participación ciudadana falsa, porque los debates que se preveen sobre el urbanismo de Alcorcón para ser en igualdad de condiciones deberían haberse abierto antes de la aprobación del proyecto. Por ello Stop Área Norte consideraba que lo que se buscaba con dichos debates era vender dicho proyecto a las diversas entidades ciudadanas, al mismo tiempo que seguir una política de hechos consumados.

Por todo ello, Stop Área Norte defendía que el Ayuntamiento volviera al planeamiento urbanístico reflejado en el proyecto inicial del Plan General de Ordenación Urbana de 1999, que recogía como suelos no urbanizables protegidos los terrenos del norte de Alcorcón. Para la plataforma lo contrario suponía apostar por los intereses de unos pocos (como la junta directiva del Atlético de Madrid) en prejuicio del medio ambiente y de una solución real y a largo plazo del problema de acceso a la vivienda.

24 marzo 2006

Exposición sobre el Norte de Alcorcón







Coincidiendo con la mesa informativa del 24 de marzo de 2006 la plataforma "Stop Área Norte" presentó la exposición informativa sobre el desarrollo urbanístico del norte de Alcorcón que reproducimos anteriormente.