16 marzo 2007

Recogida de firmas contra el Distrito Norte de Alcorcón

Mediante un acto reivindicativo en el que se desplegó una pancarta bajo el lema "Especulación = destrucción" frente a la oficina de propaganda sobre el Distrito Norte instalada por el Ayuntamiento de Alcorcón en la Plaza de las Fraguas de Alcorcón, Ecologistas en Acción del Suroeste de Madrid presentó públicamente el jueves 15 de marzo de 2007 una campaña de recogida de firmas y envío de e-mails al Ayuntamiento de Alcorcón con el fin de paralizar la urbanización del norte de Alcorcón, que supone un 40 % de la superficie del municipio.

Para Ecologistas en Acción la exposición instalada en la plaza de las Fraguas no era más que una operación de venta y propaganda a favor del Distrito Norte, pues no informaba con imparcialidad. Los ecologistas señalaron que llamar "espacio vacío" al norte de Alcorcón, como se hacía en la exposición, es una falsedad basada en la idea de considerar sólo útil el suelo urbanizado. Además, los ecologistas consideraban que "lejos de que la urbanización del norte de Alcorcón elimine las barreras creadas por las infraestructuras de transporte, como se defiende en la exposición, las mantendrá creando una ciudad aislada del núcleo urbano de Alcorcón".

Ecologistas en Acción defendió que la calidad de vida de una ciudad no se mide por el grado de saturación de viviendas y de grandes infraestructuras y rechazó la pretensión por parte del Ayuntamiento de Alcorcón de urbanizar todos los espacios libres de hormigón que quedan en el municipio. Los ecologistas recordaron el informe sobre cambios en la ocupación del suelo publicado por el Observatorio de la Sostenibilidad en España (Junio 2006) en el que se denunció el modelo de construcción en España (y especialmente en la Comunidad de Madrid) caracterizado por su insostenibilidad e irresponsabilidad, al incrementar el suelo artificial en detrimento de las hectáreas agrícolas y forestales, y al requerir un mayor consumo de recursos naturales, como el agua, generando más emisiones de gases de efecto invernadero.

A juicio de Ecologistas en Acción, el desarrollo urbano del norte de Alcorcón contribuirá a incrementar este modelo insostenible ya que duplicaría el suelo urbanizado del municipio, supondría un incremento de la población por encima del previsto y afectaría a las zonas de mayor valor medio ambiental del municipio. Asimismo consideran dicho modelo al servicio del sector inmobiliario, al confiar en los propietarios la ejecución de las obras, al fomentar la creación de nuevas viviendas sin antes dar uso a las vacías, y al suponer la construcción de 12.000 nuevas viviendas libres.

Por todo ello, Ecologistas en Acción del Suroeste de Madrid lanzó una campaña de recogida de firmas para paralizar la urbanización del norte de Alcorcón y proteger sus valores naturales y para solicitar la realización de una consulta popular que sobre la base de la participación ciudadana y no de los deseos de los particulares rediseñe el futuro de la ciudad. Al mismo tiempo, Ecologistas en Acción desde el lunes 19 de marzo de 2007 propuso la realización de una ciberacción de presión al Ayuntamiento de Alcorcón para que no haya ni un m2 más de cemento en Alcorcón:
(http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article7510).

02 febrero 2007

Alegaciones al desarrollo urbanístico del Distrito Norte de Alcorcón


Ecologistas en Acción del Suroeste de Madrid, como impulsor de la plataforma “Stop Área Norte”, presentó alegaciones ante la Rectificación para la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alcorcón de 1999 aprobada en el pleno del Ayuntamiento el 21 de diciembre de 2006, ya que esta no respetaba la propuesta originaria del PGOU de calificar los suelos del norte de Alcorcón (situados entre la M-501 y el Ventrorro el Cano) como No Urbanizables Protegidos al reclasificarlos como Suelo Urbanizable Programado a desarrollar en un Plan Parcial. Este plan afecta a un 40 % de la superficie del municipio, contando con 24.000 viviendas y aumentando la población hasta unos 250.000 habitantes, suponiendo la destrucción y parcelación de las áreas de mayor interés natural de Alcorcón, sin dar solución al problema de acceso a la vivienda. Por ello, Ecologistas en Acción consideraba que la única justificación de esta operación urbanística obedece al cumplimiento de convenios urbanísticos basados en los intereses privados de los propietarios del suelo y del Club Atlético de Madrid. Por ello desde Ecologistas en Acción se solicitaba que se retire la presente Rectificación del PGOU y se apruebe otra que justifique la calificación como Suelo No Urbanizable del norte de Alcorcón.

El documento que el Ayuntamiento de Alcorcón presentó a información pública pretendía rectificar el PGOU de Alcorcón de 1999 con el fin de conseguir su aprobación definitiva (suspendida por la Comunidad de Madrid) en todos los ámbitos del municipio. Sin embargo injustificablemente para ello se recurría, como hizo el gobierno municipal del PP en la anterior legislatura, a la recalificación del norte de Alcorcón como suelo urbanizable. Todo ello a pesar de que, como la Fiscalía de Medio Ambiente, Consumo y Urbanismo de la Comunidad de Madrid expresó en la querella presentada al Juzgado Decano de Alcorcón el 20 de Junio de 2003 respecto a los anteriores intentos de rectificación del PGOU de Alcorcón de 1999, “con relación al suelo no urbanizable del Ensanche Norte, la Comunidad respetaba obviamente esa calificación exigiendo únicamente una justificación detallada”.

Para los ecologistas no existía ninguna justificación medioambiental ni social que respaldara la rectificación pues a pesar de que en ella se hablaba de “desarrollo sostenible” y “ecobarrios” duplicar el suelo urbanizable de Alcorcón dejando al municipio sin suelo urbanizado (opción de difícil reversibilidad), prever un incremento de la población -hasta 250.000 habitantes- por encima de la tasa de crecimiento prevista, o modificar de forma sustancial gran parte de las unidades de mayor valor medio ambiental existentes en el municipio (como recogía el Estudio para la Integración Medioambiental del Ámbito incorporado en la Rectificación) son actuaciones lejanas a una verdadera apuesta por la sostenibilidad ambiental. De hecho, si se urbanizara el norte de Alcorcón se acabaría con los últimos campos de cultivo de cereales, hortalizas y viñas existentes en Alcorcón (esenciales para la conservación de la fauna, especialmente de aves, al aportar refugio y alimentación), así como con el retamar situado al sur de Venta la Rubia (siendo los matorrales termomediterráneos y pre-estépicos unos tipos de hábitat natural de interés comunitario recogidos por la Directiva comunitaria 92/43/CEE en su Anexo I) y con las únicas manchas de encinar presentes en Alcorcón (eliminando una parte de las mismas bajo viales y parcelando el resto). Por otra parte, no se realizaba ningún estudio contextualizado con el resto de nuevos desarrollos urbanos de la región de Madrid respecto al aumento de la demanda de agua que supondría la urbanización del norte de Alcorcón. Igualmente no había estudio de contexto respecto al vertido de aguas, concentradas todas en la nueva depuradora de La Reguera (Móstoles). En este ámbito cabe señalar el informe desfavorable por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo en relación al desarrollo urbano de Retamar de la Huerta situado junto a Campodón.

Para los ecologistas, tampoco era justificable este crecimiento urbanístico desde una perspectiva social que atienda al interés general de la ciudadanía. Pues señalaban que no era cierto que el desarrollo urbano del norte de Alcorcón pretenda paliar el problema de la vivienda; si fuese así la totalidad de la vivienda sería protegida. Sin embargo, las expectativas en la iniciativa privada que crean desarrollos urbanos como el propuesto, alimentan el precio del suelo y de la vivienda, tanto dentro de la propia operación urbanística, como en los barrios aledaños. Igualmente la elección del sistema de compensación como sistema de actuación es en sí mismo un tratado de intenciones, pues dicho sistema privado formado por una Junta de Compensación en la que se integran los propietarios del suelo es una garantía de retrasos e irregularidades en la ejecución urbanística sin que ni la Junta ni las administraciones asuman responsabilidad alguna. Si de verdad se quiere realizar una política de vivienda con carácter social, hay que olvidarse del sistema de compensación y debe ser la administración quien ejecute el proceso de transformación y desarrollo del ámbito. Teniendo en cuenta que el problema no es la falta de viviendas (en Alcorcón había censadas unas 7.000 viviendas vacías según el Instituto Nacional de Estadística) sino su desorbitado coste o alquiler, la única solución al problema pasa por la regulación pública del mercado inmobiliario. El objetivo no debe ser paliar las consecuencias de la especulación promoviendo viviendas para aquella parte de la “demanda insolvente”, sino garantizar el derecho a la vivienda y eso supone abrir una guerra sin cuartel a la especulación y no contribuir a ella a través de convenios y protocolos que llevan a comportarse a las administraciones públicas como si se tratara de promotores privados.

Esta falta de justificación medioambiental y social se encontraba relacionada con la falta de participación democrática real de los vecinos en la elaboración del proyecto. Antes al contrario la Rectificación del PGOU era fruto de la iniciativa privada. Los ciudadanos de Alcorcón, los más afectados por la actuación al incidir sobre el desarrollo del municipio que habitan, no contaban con capacidad alguna de decidir sobre la rectificación del PGOU de 1999, viendo limitado su papel a la simple posibilidad de manifestar su opinión durante un mes, plazo del periodo de información pública. Dada la importancia y relevancia para el futuro de Alcorcón de este proyecto urbanístico, al desarrollarse sobre un 40 % de la superficie del municipio, Ecologistas en Acción defendía que dicho proyecto fuera sometido a la aprobación de los vecinos mediante consulta popular.

Por todo lo expuesto, cabe concluir que la única justificación a la presente rectificacióncumplimiento del Protocolo de intenciones de 20 de enero de 2006 para el desarrollo urbanístico del ámbito “Alcorcón Área Norte”, así como al cumplimiento del Convenio urbanístico de planeamiento para el ámbito denominado “Área Norte” de Alcorcón de 2 de diciembre de 2005. Estos documentos se basan en los intereses especulativos privados de los propietarios del suelo y del Club Atlético de Madrid, al conseguir de las administraciones públicas firmantes de los mismos (Ayuntamiento y Comunidad de Madrid) la recalificación del suelo y otras ventajas urbanísticas, soslayando el contenido del PGOU propuesto por el Ayuntamiento en 1999. del PGOU obedece al

La “demanda de mercado” citada en el Protocolo de intenciones de 20 de enero de 2006 acababa primando sobre los criterios de “calidad urbanística y ambiental”. Sin embargo, desde Ecologistas en Acción se valora que la conservación del medio ambiente y la solución real y a largo plazo del problema de acceso a la vivienda debe primar sobre los intereses monetarios por lo que solicitaban la retirada de esta rectificación del PGOU de 1999 y la aprobación de una subsanación del mismo que justificara el carácter de suelo no urbanizable del norte de Alcorcón, protegiendo mediante la Ley 16/1995 Forestal y de Protección de la Naturaleza de la Comunidad de Madrid los retamares, pinares y manchas de encinar presentes en el norte de Alcorcón.

26 diciembre 2006

Stop Área Norte reclama la protección del Norte de Alcorcón


El 21 de diciembre de 2006 el Pleno del Ayuntamiento de Alcorcón aprobó provisionalmente la Rectificación para la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana de Alcorcón de 1999, que calificaba como suelo urbanizable sectorizado cerca de un 40 % de la superficie del municipio siendo el primer paso del planeamiento urbanístico del Área Norte de Alcorcón.

Ante esta aprobación, la plataforma ciudadana “Stop Área Norte” – integrada por la Asociación Ciudadana de Alcorcón Castilla Comunera, la Asamblea del Centro Social Okupado Eskuela Taller y Ecologistas en Acción del Suroeste de Madrid -, mostró públicamente su más firme rechazo al observar que este enorme desarrollo urbanístico previsto supone urbanizar terrenos que en 1999 el Ayuntamiento de Alcorcón calificó como suelo no urbanizable protegido debido a sus valores naturales, paisajísticos y forestales.

La presión de los principales propietarios de los terrenos (entre los que se encuentran algunas de las principales inmobiliarias de España, como Metrovacesa) ha conseguido que el Ayuntamiento ceda a los intereses especulativos de dichos propietarios por medio de la figura legal del convenio urbanístico de planeamiento. Esta figura legal ha sido ampliamente denunciada por todos los movimientos contra la especulación y en defensa del territorio existentes en España debido a que mediante estos convenios un promotor que tiene suelo no urbanizable puede negociar con el Ayuntamiento la recalificación y cuánto podrá construir si paga dinero, soslayando el Plan General de Ordenación Urbana, que debe regular el urbanismo de la ciudad. De ahí que el catedrático de Ciencia Política Manuel Villoria afirme que los convenios urbanísticos son “un nido de corrupción”.

Junto a la denuncia de estos negocios realizados de espaldas a la ciudadanía y en beneficio fundamental de unos particulares, desde Stop Área Norte se recordó que el problema de acceso a la vivienda en España no es un problema de falta de viviendas sino que se debe a que la vivienda se ha convertido en un bien de inversión para las clases adineradas. Así, en 2005 se construyeron en este país más de 800.000 viviendas, más que en el Reino Unido, Francia y Alemania juntos. En el ámbito ambiental esto supone una destrucción y ocupación de hábitats sin precedentes, difícilmente recuperables, al mismo tiempo que exige unas altas inversiones materiales y energéticas. Para solucionar este problema se debe apostar, por tanto, por la intervención pública, basada en primer lugar en dar uso a las viviendas vacías existentes (en Alcorcón 7.000; en la Comunidad de Madrid 300.000) y en privilegiar la rehabilitación de viviendas frente a su tradicional destrucción, como ocurre en el caso de Alcorcón, cuyo casco histórico se encuentra perdido entre casas nuevas, grúas, solares vacíos y ruinas. Sólo como último recurso la intervención pública debería basarse en la construcción de nueva vivienda pública.

Por otra parte desde Stop Área Norte se considera una tomadura de pelo considerar un desarrollo urbanístico como una apuesta por el medio ambiente cuando supone la destrucción de hábitats preexistentes y la ocupación del suelo por asfalto, hormigón y ladrillos, además de requerir un importante consumo de energía y agua, especialmente al apostarse por un desarrollo urbano disperso. Dejar una serie de “zonas verdes” como islas no es una puesta por el medio ambiente. La naturaleza no conoce de fronteras.

Por último, pero no por ello menos importante, desde Stop Área Norte se denuncia la apuesta del Ayuntamiento por una participación ciudadana falsa, porque los debates que se preveen sobre el urbanismo de Alcorcón para ser en igualdad de condiciones deberían haberse abierto antes de la aprobación del proyecto. Por ello Stop Área Norte consideraba que lo que se buscaba con dichos debates era vender dicho proyecto a las diversas entidades ciudadanas, al mismo tiempo que seguir una política de hechos consumados.

Por todo ello, Stop Área Norte defendía que el Ayuntamiento volviera al planeamiento urbanístico reflejado en el proyecto inicial del Plan General de Ordenación Urbana de 1999, que recogía como suelos no urbanizables protegidos los terrenos del norte de Alcorcón. Para la plataforma lo contrario suponía apostar por los intereses de unos pocos (como la junta directiva del Atlético de Madrid) en prejuicio del medio ambiente y de una solución real y a largo plazo del problema de acceso a la vivienda.

19 noviembre 2006

Nueva marcha frente a la Operación Campamento y el Ensanche Norte de Alcorcón


El domingo 19 de noviembre de 2006 Ecologistas en Acción, la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto y la Plataforma “Stop Área Norte” organizaron una marcha senderista, que partió de la estación de metro de Casa de Campo a las diez de la mañana para llegar sobre las dos al Pinar del Rey en Carabanchel Alto.

Mediante esta marcha, que ya se realizó por primera vez el pasado mes de junio (aunque por la noche), se quiso poner en conocimiento los valores naturales aún existentes en la zona a pesar de las continuas presiones urbanísticas y difundir la existencia de vías de comunicación intermunicipales no motorizadas. Durante la marcha se puso en evidencia la absoluta falta de voluntad de muchas administraciones (Dirección de Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid, Confederación Hidrográfica del Tajo,...) para velar por los valores naturales que sobreviven en esta zona, advirtiendo que no están dispuestos a renunciar a los mismos ante los futuros desarrollos urbanos e infraestructuras que se idean para estas zonas: Operación Campamento, Área Norte de Alcorcón, tren ligero a Pozuelo y Boadilla, prolongación de la M-45,…

Las costosas obras de infraestructuras han contribuido a deteriorar el territorio. En este sentido, los escasos cursos de agua de esta zona han sufrido daños irreparables y las muy numerosas vías pecuarias han sido invadidas por autovías y urbanizaciones.

Esta marcha se desarrolló a través de un recorrido circular, que fue bautizado como ruta de los arroyos por discurrir en torno a los arroyos Meaques, Valchico, Butarque y Luche, atravesando los municipios de Madrid, Alcorcón y Leganés.

Los participantes, tras salir de Casa de Campo, marcharon por la Cañada Real de Madrid atravesando el Campo de Los Retamares (pleno corazón de la II Fase de la Operación Camapamento), junto a los Arroyos Meaques y Valchico que albergan una abundante avifauna. Luego conectaron con la Vereda de Castilla, pasando junto a la finca de Venta la Rubia, en torno a la cual existen alrededor de 200 especies botánicas, destacando más de 50 hectáreas de retamar, catalogados por la Directiva comunitaria 92/43/CEE en su anexo I, como un tipo de hábitat natural de interés comunitario para cuya conservación es preciso designar zonas especiales de conservación. Al verse interrumpido el trazado de la Vereda de Castilla por la N-V, ante lo cual los convocantes solicitaron la construcción de un paso elevado que de continuidad a esta vía pecuaria, la marcha continuó, tras pasar junto al Museo del Aire, por el trazado de una vía de tren abandonada. La caminata siguió por el Parque de las Presillas, que recorre el maltratado Arroyo Butarque hasta el barrio de La Fortuna de Leganés, donde se conectó con la maltrecha Vereda Moraleja, que penetra hasta Carabanchel Alto después de cruzar, por un paso elevado la M-40, entrando en Madrid por el Pinar de San José.